Es inevitable, supongo. Todos lo hacemos, ¿no? Tener nostalgia de lo que nunca ha sucedido, tratar de imaginar qué hubiera pasado si, instalarse en un recuerdo y deslizarse sobre él a través de los días; aunque no nos conduzca a ningún lugar y acabemos girando una y otra vez sobre nosotros mismos sin encontrar una salida.

A veces me acuerdo de ti. Revivo conversaciones, viajes, circunstancias y momentos. Trato de dibujar cómo sería nuestra vida actual si me hubiese quedado a tu lado o si tú hubieses puesto algo de tu parte por retenerme. Pero no puedo, ya no sé hacerlo. No tengo futuro, el presente me abruma y el pasado ya no me resulta suficiente.

DIETRICH